(.....del Alumno que vino a matricularse)
CARTA ABIERTA a ENSEÑANTES, EMPRESARIOS y TUTORES DE EMPRESA
Debemos agradecer el comentario de este futuro alumno que nos anima a seguir con las reflexiones y compromisos que a continuación también detallamos: ¿Seríamos capaces, de decepcionar a una persona, que ilusionada por aprender, por formarse, por investigar y en definitiva por colaborar en la consecución de los objetivos que todos ansiamos y perseguimos?... No podemos decepcionarle con programas de formación a medias, limitándole el acceso a empresas modélicas, que las hay, haciendo que se nos vea el ” plumero” cuando intereses personales y corporativistas imperan más que los de la propia formación.
Es cierto que estamos en una sociedad competitiva, pero no es menos cierto que hay sitio para todos, sobre todo si las actividades se armonizan con talante honesto, afable y cordial en los distintos estatus sociales y laborales en que nos encontraremos.
Algunos sistemas están ya establecidos, algunas programaciones también, alguna dinámica de funcionamiento también; pero esto no quiere decir que todo esté hecho, ni que todo lo que está establecido sea lo más correcto ni lo más adecuado. Todo puede superarse y por supuesto, si no es válido cambiarse. Esta es la razón que debe movernos a reflexionar con la mayor empatía que nuestra imaginación nos permita.
Y volviendo donde comencé, no es difícil deducir que lo que quería expresar el futuro alumno de Hostelería se traduce en las siguientes reflexiones:
A los Enseñantes: Sitúenme de forma clara, objetiva y concisa en esta profesión, de tal forma que el día de mañana pueda disfrutar de ella con la ilusión y las esperanzas que actualmente tengo puestas.
Para ello no queda más remedio que establecer programaciones coherentes, que se ajusten a lo que el mercado demanda, que se organicen los centros para establecer dinámicas de funcionamiento que nos permitan aprovechar al máximo los recursos, que todo el profesorado se coordine y se apoye en sistemas y decisiones que conduzcan a modos de enseñar adaptados a los tiempos que corren.Es cierto que existen ciertas dificultades de adaptación en algunas profesiones y algunos centros de formación donde se mezclan todo tipo de enseñanzas. Desde las direcciones de los mismos, estos obstáculos deben mitigarse de la mejor forma y modo que proceda sin extraños corporativismos. Si desde la Administración existe imposición de sistemas o programas que sean objeto de estudio y/o revisión, también ¿por qué no?. Deben exponerse y plantearse de forma serena y eficaz, para que al final los resultados queden establecidos de la mejor forma para todos.
A los Empresarios Permítame conocer los nuevos sistemas productivos tal y como en la realidad son. Tengo los conocimientos que me han transmitido en la escuela, pero me faltan otros muchos que sólo la actividad de su empresa puede darme. También tengo ilusión por ocupar un puesto el día de mañana en el sector, pero necesito conocer in situ la realidad de la profesión.
Deben abrirse las puertas a la nuevas generaciones; vienen con ilusiones y ganas de aprender y desarrollar actividades como las que les brinda el sector. No es cierto que la juventud de ahora no quiere trabajar, como en comentarios gratuitos a veces se juzga a estas generaciones. Debemos darles una op0rtunidad. Igual que todos nosotros se la merecen y si somos realistas nos interesa tanto como a ellos.No se necesitan grandes inversiones, solamente es interés y espíritu de servicio a la formación. Deben transmitirse filosofías de apoyo a esta causa dentro de la empresa, para que los mandos intermedios, responsables de la Formación en Centros de Trabajo se sientan amparados por el carácter propio de la entidad a la que representa y acojan a los alumnos en prácticas con el cariño y compresión que en la mayoría de los casos necesitan.No debemos pretender que estos alumnos suplan un puesto de trabajo, pero seguro que si se les brinda la oportunidad de actuar en algunos puestos, además de formarse estarán entrando de forma real en el mundo laboral y nos ayudarán a producir con mayor calidad, realizando tareas de ayuda y de cierta responsabilidad, porque si hay algo que les motiva y les ilusiona, son las cosas bien hechas.
A los tutores de Empresa: Me han dicho en la escuela que aún tengo mucho que aprender y que vosotros tenéis mucho que enseñarme. Algún día me gustaría tener esos conocimientos, actitudes y destrezas además de esas otras cualidades que os honran como personas y que os han permitido ocupar esos puestos tan relevantes y que tanto dignifican y valoran la profesión. En mi caso concreto, fue el talante y la formación de un colega vuestro quien me inspiró y motivó a acercarme a la ventanilla de esta escuela de hostelería a hacer la preinscripción.
¿ Acaso nosotros aprendimos solos?. Seguro que si reflexionamos un poco encontraremos ejemplos en nuestras vidas de muchos Maestros que sin títulos ni diplomas supieron transmitirnos la sabiduría que portaban y a los que sin duda tenemos mucho que agradecer.
Cuanto más facilitemos este aprendizaje, mucho mejor. Deben rechazarse celos profesionales y crearse estados anímicos capaces de conseguir una armonía entre el personal de la empresa y los alumnos en prácticas, haciendo que hasta los propios clientes la detecten y por qué no, la disfruten.
Debemos sentirnos halagados cuando se nos presente la posibilidad de enseñar. Posiblemente no haya actividad ni profesión más agradecida; sólo tenemos que hacerlo lo mejor que sepamos y con el grado de humildad y sensatez que debe caracterizarnos.
Seguramente, este muchacho de la ventanilla, algún día se acercara a nosotros y nos dirá sencillamente: gracias por todo.Y para finalizar esta reflexión, debemos asegurarnos de que la crema de esta gran tarta está fina, el bizcocho esponjoso y el merengue en su punto; la guinda la pondrá el alumno...Seguro
Saludos
José María Pérez Pascual